El mundo financiero atraviesa tiempos de grandes cambios, y las criptomonedas han jugado un papel crucial en esta transformación. Un reciente informe de Elliptic revela cómo criptos Rusia están facilitando a ciertas entidades eludir sanciones internacionales. No es sorpresa que el criptoespacio, con su complejidad y relativa anonimidad, ofrezca oportunidades tanto para la innovación como para actividades menos lícitas.
Criptos Rusia: Un desafío para las sanciones internacionales
Según el informe, cinco plataformas cripto tienen un rol fundamental en el reto que Rusia presenta a las sanciones. ABCeX, la más activa de estas plataformas, ha procesado la impresionante cantidad de 11 mil millones de dólares. Lo curioso es que siguen operando desde las mismas oficinas en Moscú que pertenecían anteriormente a Garantex, aumentando las sospechas sobre sus intenciones.
Exmo es otro jugador destacado en este escenario. Aunque la empresa anunció su retiro de Rusia en 2022, continúa compartiendo infraestructura con su filial en el país. Este movimiento ha permitido que se realicen transacciones por un valor de 19,5 millones de dólares con entidades sancionadas. La persistencia de estos enlaces plantea grandes interrogantes sobre la transparencia en las operaciones cripto.
Bitpapa y Rapira: Innovación en eludir sanciones
Bitpapa, una plataforma actualmente sancionada, se ha vuelto notable por sus tácticas para evitar ser detectada. Cambiar constantemente la dirección de las billeteras es apenas una de las estrategias que emplean. Por otro lado, Rapira, a pesar de estar registrada bajo ley georgiana, mantiene operaciones activas en Moscú. Con más de 72 millones de dólares en transacciones con plataformas sancionadas, su influencia no puede ser subestimada.
El ingenio detrás de estas plataformas para evadir las medidas internacionales es asombroso. Sin embargo, también saca a la luz las dificultades que enfrentan los organismos internacionales para implementar las sanciones de manera efectiva frente a la descentralización de las criptomonedas.
Aifory Pro y Abantether: Colaboraciones internacionales
Aifory Pro se desmarca al ofrecer a sus usuarios rusos acceso a servicios bloqueados por medio de tarjetas de pago virtuales. Este método les ha permitido transferir unos 2 millones de dólares a Abantether, una plataforma de origen iraní. Tal colaboración internacional intensifica el desafío de gestionar el flujo de criptomonedas por parte de las reguladoras.
Estas conexiones con entidades de diferentes países subrayan la complejidad del problema. Las criptomonedas, a menudo vistas como una fuerza democratizadora en las finanzas, también pueden actuar como herramientas para sortear legislaciones. La capacidad de actuar virtualmente desde cualquier parte del mundo convierte a estas plataformas en jugadores complicados de supervisar.
El impacto mundial de las criptos Rusia
El fenómeno de criptos Rusia no solo afecta a las entidades sancionadas, sino al ecosistema global de criptomonedas. Durante el año 2025, direcciones cripto ilícitas recibieron un total de 154 mil millones de dólares. Un componente crucial de esta suma es el stablecoin ruso A7A5, que representó un colosal 93,3 mil millones de dólares en transacciones.
Estas cifras subrayan una creciente necesidad de reevaluación en las estrategias de control cripto. La descentralización abunda en promesas, pero su potencial de abuso exige atención y acción por parte de entidades reguladoras a nivel global.
La respuesta futura ante las criptos Rusia
En un intento por mitigar el problema, la Unión Europea considera medidas proactivas como prohibir todas las transacciones cripto con Rusia. Sin embargo, la verdadera cuestión radica en cómo diseñar un sistema cripto más seguro sin sofocar la innovación que lo alimenta.
El cierre de Garantex fue solo un pequeño capítulo en la historia más amplia de la evasión de sanciones. Al dispersarse sus operaciones, las criptos Rusia encontraron formas más sofisticadas de eludir el escrutinio internacional. La respuesta futura requerirá tanto la adaptación de leyes como el desarrollo de tecnologías capaces de rastrear y prevenir el uso ilícito de estas plataformas.


