En los últimos tiempos, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) de
Estados Unidos ha hecho uso de citaciones administrativas para obtener
información de tech companies sobre críticos de la administración Trump.
Este uso de “Subpoenas Criticos” ha planteado serias preocupaciones
sobre la privacidad y la libertad de expresión. Dichas citaciones, que no
cuentan con supervisión judicial, permiten a los investigadores solicitar
información identificable de individuos detrás de cuentas anónimas,
especialmente aquellas relacionadas con publicaciones sobre inmigración en plataformas
como Instagram.
Citaciones Administrativas: Un arma de doble filo
Las citaciones administrativas han sido una herramienta poderosa en manos
del DHS. Sin embargo, su capacidad para operar sin la vigilancia de un
juez ha generado críticas. Aunque estas citaciones no pueden acceder a
correos electrónicos, búsquedas en Internet o datos de ubicación, son
capaces de solicitar detalles sobre inicios de sesión, dispositivos
utilizados, y otra información identificable. Estas acciones han despertado
la controversia en cuanto a los límites entre la seguridad y la protección
de los derechos individuales.
Rechazo de las empresas tecnológicas ante las demandas
A pesar de las presiones, las tech companies no están obligadas a cumplir
con estas demandas, ya que no poseen respaldo judicial. Empresas como
Google han sido proactivas en rechazar solicitudes demasiado amplias. Muchas
compañías publican informes de transparencia sobre las demandas de datos
que reciben, sin embargo, no siempre diferencian claramente entre
citaciones judiciales y administrativas.
Implicaciones y respuesta de las organizaciones civiles
La American Civil Liberties Union (ACLU) ha condenado estas prácticas,
calificándolas como tácticas intimidatorias utilizadas para silenciar a
los críticos del gobierno. Casos destacados incluyen citaciones retiradas
tras ser impugnadas legalmente, como el de la cuenta anónima de Instagram
@montocowatch, y la visita de agentes federales a un jubilado por enviar un
correo crítico. Este panorama ha encendido alarmas sobre el uso
gubernamental de herramientas legales para restringir la libertad de
expresión.
Autoridad del DHS bajo el escrutinio
El DHS ejerce su autoridad bajo los estatutos 8 U.S.C. § 1225(d) y 19
U.S.C. § 1509(a)(1) para emitir citaciones administrativas. No obstante,
la legalidad y la ética detrás de estas acciones están sujetas a debate,
especialmente cuando se utilizan para acceder a datos de críticos de la
administración sin su consentimiento o sin una orden judicial.
Privacidad vs. Seguridad: Un dilema moderno
La era digital ha introducido un nuevo conjunto de desafíos en la intersección
entre seguridad y privacidad. Mientras que el DHS sigue intentando justificar
sus acciones bajo la sombra de la seguridad nacional, aplicaciones de mensajería
cifradas como Signal promueven la privacidad al no almacenar datos de usuario.
Este modelo limita la información que podrían proporcionar ante demandas legales,
estableciendo un precedente en el equilibrio entre privacidad individual y requerimientos
gubernamentales.


