La regulación cripto tiene un nuevo e importante capítulo en Europa, donde la recientísima regulación MiCA en Francia está poniendo en jaque a muchas empresas. Implementada en junio de 2023, MiCA busca unificar las normativas relacionadas con criptomonedas, eliminando zonas grises que solían causar desviaciones en la industria. En este contexto, la Autoridad de los Mercados Financieros (AMF) ha puesto en el punto de mira a 90 empresas cripto en tierras francesas que aún no cuentan con la licencia exigida por MiCA, y los futuros no son brillantes para ellas si no se ajustan a la normativa.
Regulación cripto en el contexto europeo con MiCA
La regulación MiCA (mercados de criptoactivos) representa un esfuerzo gigantesco por regular un sector que, hasta ahora, ha estado funcionando bajo distintas normativas en la Unión Europea. Con los objetivos de eliminar discrepancias y asegurar una transparencia total en el mercado, MiCA aspira a ofrecer un marco normativo unificado. La ESMA, junto con la AMF, está encargada de supervisar el cumplimiento de estas normas.
La regulación persigue no solo ordenar el mercado, sino exigir un plan de retirada ordenada antes del 30 de junio de cada período transitorio para aquellas empresas que no cumplan, lo que supone un desafío mayor para las pequeñas empresas del sector.
La situación en Francia y sus desafíos
Francia se encuentra firmemente comprometida con este nuevo marco regulatorio. La AMF ha identificado a 90 empresas sin la licencia de MiCA vigente, y las consecuencias de no ajustarse antes del verano de 2026 podrían ser drásticas: el cese de operaciones. Esto ha generado un torbellino de reacciones en el sector, donde no todas las empresas han tomado en serio las advertencias.
El 30% de las empresas contactadas no ha respondido y el 40% rechazó comenzar siquiera el procedimiento de cumplimiento, lo que refuerza la percepción de una brecha significativa entre las plataformas grandes ya certificadas y aquellos jugadores más pequeños que aún deben navegar esta compleja transición.
Reacciones en la industria cripto ante la regulación
La industria cripto siempre ha sido reconocida por su ritmo acelerado de innovación y su resistencia al control regulatorio. Sin embargo, con MiCA, las reglas del juego parecen cambiar. Algunos expertos argumentan que esta regulación cripto podría frenar la innovación y la competitividad. No obstante, se aprecia un lado positivo, ya que al ofrecer un marco normativo más claro, también podría atraer inversores institucionales, brindando una oportunidad para consolidar el sector.
Francia, con su rol proactivo, tiene el potencial de convertirse en un modelo a seguir en regulación cripto en Europa, posiblemente estableciendo un estándar que otros países puedan adoptar. Sin embargo, lograr este equilibrio no está exento de desafíos.
Perspectivas a futuro: Innovación versus regulación
El futuro del sector cripto en Francia y Europa pende de un delicado equilibrio entre la innovación desenfrenada y un control regulatorio apropiado. A medida que nos acercamos a la fecha límite de cumplimiento en 2026, el éxito de MiCA podría servir como inspiración para otros países, demostrando que una integración ordenada de la tecnología y la normativa es posible.
El fracaso en la implementación y adaptación podría, por otro lado, conducir a una fuga de empresas hacia territorios con menor normativa cripto, comprometiendo años de esfuerzos regulatorios. Todo dependerá de la capacidad de los actores del sector para adaptarse a estos nuevos tiempos.
Conclusión: Un panorama abierto
La regulación cripto en Europa, y especialmente en Francia, enfrenta un momento crucial. La AMF y la ESMA juegan un rol protagónico, buscando inspirar un cambio positivo en la industria. Las empresas deben tomar en serio la regulación MiCA, ya que el alineamiento con estas nuevas normativas puede no solo evitar sanciones, sino también abrir puertas a una expansión más segura y robusta en el mercado europeo.
El camino no será fácil, pero el potencial de transformar a Francia en un líder en la regulación cripto está en juego. Con un marco robusto y empresas dispuestas a adaptarse, 2026 podría marcar un hito histórico en la regulación de las criptomonedas en toda Europa.


