En 2025, los modelos crediticios tradicionales enfrentaron un desafío significativo. La rápida evolución económica y los cambios en el mercado laboral, impulsados por la automatización, alteraron el paisaje financiero. Con el auge del trabajo freelance y las contrataciones a corto plazo, los modelos de crédito que antes servían de brújula quedaron obsoletos, y la industria se vio obligada a adaptarse rápidamente.
La Evolución de los Modelos Crediticios en 2025
El cambio hacia modelos económicos que integran el trabajo freelance y las contrataciones a corto plazo ha redefinido cómo las instituciones financieras evalúan a sus solicitantes. Artem Lalaiants, CEO de RiskSeal, enfatiza que el sistema financiero no solo ha mostrado dificultades para adaptarse, sino que está rezagado en reconocer y evaluar los nuevos patrones de ingresos. Las dinámicas tradicionales ya no son suficientes en un mundo donde la flexibilidad laboral es la norma y no la excepción.
Gen Z y los Desafíos para los Modelos de Puntuación de Crédito
La Generación Z añade otra capa de complejidad a los modelos crediticios. Este grupo no sigue los patrones tradicionales de adquisición de historial crediticio. Sin embargo, sus huellas digitales ofrecen una rica fuente de datos conductuales que podrían redefinir cómo entendemos la solvencia. La clave ahora está en analizar y comprender estos comportamientos digitales que son cada vez más representativos de su capacidad financiera.
Tecnología y Fraude: Una Amenaza Constante
Con el avance de la tecnología, el fraude también ha evolucionado. Se estima que el 80% de los fraudes tienen su inicio online, y un intento de verificación digital en 20 resulta fraudulento. Este fenómeno subraya la necesidad de desarrollar tecnologías más robustas para enfrentar un fraude cada vez más automatizado. Las instituciones están en una carrera constante para adelantarse a estas amenazas, otro indicio de cómo los modelos crediticios deben evolucionar.
Inteligencia Artificial y la Gestión de Riesgos
Para 2026, se anticipa que la inteligencia artificial gestionará de manera autónoma procesos de riesgo, utilizando una cantidad amplia de datos conductuales y contextuales. Esto permitirá una respuesta más ágil y adaptativa a las fluctuaciones del mercado, asegurando que las instituciones estén mejor equipadas para manejar el riesgo de manera proactiva. La regulación también jugará un papel fundamental, ya que los reguladores incrementarán su supervisión con un enfoque más estricto en la gobernanza.
Adaptación y Éxito en un Ecosistema unificado
El futuro del éxito en el ámbito financiero radica en la capacidad de usar datos de manera inteligente, permitiendo crear un ecosistema unificado que integre la detección de fraudes, la gestión de riesgos y el crecimiento. Las plataformas deben evolucionar hacia modelos que no solo internalicen estas amenazas, sino que las aborden con estrategias innovadoras y dinámicas. La automatización y el análisis profundo del riesgo no son solo una ventaja competitiva, sino una necesidad en el actual panorama financiero.
Ante estos desafíos, es evidente que los modelos crediticios ya no pueden permanecer estáticos. La industria financiera está llamada a innovar, adaptarse y avanzar en un ritmo sin precedentes para satisfacer las demandas de un mundo en constante transformación.
